Judith Reyes, Miss Sister City 2010

Judith Reyes, Miss Sister City 2010

Aquella niña que llegó callada y humilde a la competencia de Miss Sister City Internacional a mediados del 2010, rápidamente se adaptó al corre y corre de la competencia, ganándose el respeto y cariño de todos los miembros de comité, quienes siempre salieron en su defensa cuando su adorada mamá la reprendía por sus equivocaciones en el camino del aprendizaje.

Judith Reyes, se convirtió en la Reina electa más jovencita de las primeras seis galardonas, una responsabilidad que supo llevar con creces, carisma y humildad. Ella nunca estuvo indispuesta cuando se le pedía estar presente en la cantidad de actividades que requiere la presencia de la Reina.

Judith Reyes, fue ganadora de dos coronas en la noche de gala de elección y Coronación de Miss Sister City 2010, se convirtió en la primera soberana en ser coronada en partida doble. Su público cibernético la hiso acreedora de la corona de Miss Simpatía-Internet y al final de la noche también fue anunciada como la flamante ganadora del máximo galardón como Miss Sister City Internacional, título que le serbio para visitar y entregar sus fondos en los poblados de El Carao en la jurisdicción de Intipucá y en el caserío de Los Cruz del poblado de Anamoros en el departamento de la Unión.

 

La bella Judith Reyes, aun en celebración de sus 15 años de edad y cumpliendo uno de los sueños de la mayoría de las pequeñas, el haber sido Reina de Carnaval y representar a su comunidad. Sueños, alegrías y emociones que vivió esta soberana que compartió sus experiencias y recuerdos de este gran sueño de tradición.

Ella declaró en muchas entrevistas que fue una ilusión, algo que realmente es un sueño para todas las niñas y adolecentes. Dijo que una de las anécdotas más recordadas para ella, fue el conocer las tradiciones de los migueleños y más a fondo, el darse cuenta que es un lugar con mucha historia en su cultura y raíces.

La Ciudad Hermana de San Miguel tiene mucho que mostrar a los visitantes, pero se vive con más intensidad si llegas como Reina, las autoridades y el pueblo en general te reciben como lo que eres una verdadera soberana, finalizó diciendo la soberana más joven en la historia de la organización.

Hoy nuestra ex Reina se encuentra siguiendo su preparación en la Universidad de Pensilvania y esto es lo que nos dejó para que todos nuestro lectores y visitantes conozcan más de su dulce corazón y pensamientos para con los menos afortunados:

Hola, soy Judith Reyes, Miss Sister City 2010

Me gustaría compartir muchas anécdotas lindas y tristes que me tocó vivir durante mi reinado, especialmente aquellas que viví con los niños en los centros escolares y en la Aldea San Antonio.

Pero nunca imaginé que al ser coronada como Miss Sister City Arlington-San Miguel 2010, mi vida y mis expectativas personales fueran a cambiar tan repentinamente.

Me encariñe lo suficiente, porque al ser descendiente de padres Salvadoreños, conocí más a fondo la cultura y el bien vivir de la gente salvadoreña. La experiencia de representar al pueblo de Arlington fue inolvidable y especialmente al ser recibida por el alcalde de San Miguel el Sr. Wilfredo Salgado; y fue para mí un honor saludar a todo el consejo municipal y los representantes de los distintos medios de comunicación de la ciudad de San Miguel que siempre estuvieron prestos para recibirme.

Entre mis funciones y compromisos como reina de Arlington, fue el participar en diferentes eventos socio-culturales en honor a la Virgen de la Paz, entre ellos los famosos carnavalitos, cenas de gala, entrevistas en los distintos medios locales y en especial la visitas que realizamos a los centros educativos: Escuela Los Cruz en Anamoros (lugar de origen de mis padre) y el Centro Escolar El Carao en la Ciudad de Intipucá, en el Departamento de la Unión.

Fue algo muy gratificante y emotivo para mi corazón, al ver las caritas de los niños agradecer con una sonrisa los regalitos que les llevábamos. Esa sonrisa que salía desde lo más profundo de ellos me enseño que este programa de Ciudades hermanas no so solo alimenta el espíritu de superación de la niñez migueleña, sino también que les hace olvidar por un momento las dificultades de la vida en estos tiempos turbulentos que vive el pueblo salvadoreño.

Tengo que recalcar la importante labor de este comité y su programa, al que tuve el honor de representar en el trono como Miss Sister City 2010, y en todas las actividades que conlleva ser la Reina de Arlington. Ayudar a la niñez en su desarrollo académico es la clave de una sociedad encaminada al progreso; los perfeccionamientos de un pueblo, de una ciudad o de un país están en los profesionales que se comprometen al desarrollo común, y que requieren de las más audaces e idóneas mentes abiertas al mundo.

Durante el año de mi reinado, pude realizar barios eventos de recaudación de fondos y pude viajar por segunda vez a la Aldea San Antonio y llevarle a los niños de ese albergue, una cantidad de artículos de primera necesidad: entre los donativos estuvo una refrigeradora, una cocina de gas, planchas, licuadoras, un estéreo de música, dos televisores plasmas, 100 cucharas, tenedores y platos.

En esa oportunidad pude realizar un día festivo para todos los niños de la Aldea,(ver video) agasajándolos con un almuerzo ameno en compañía del Pollito Campero. Durante el entretenimiento contamos con piñatas, dulces, regalos, raspados de hielo y refrescos. Fue algo inolvidable, pues yo jamás había experimentado algo similar. Al ver aquellos niños tan felices y me regocijé en mi propia forma de vida, al confirmar que la felicidad no está en la abundancia de las cosas materiales, sino el saber valorar lo poco que tenemos en nuestro entorno.

Gracias una vez más al comité de ciudades hermanas, a mis padres, amigos y a toda la comunidad por el apoyo que me brindaron antes y durante mi reinado. Agradecimientos especiales a los medios de comunicación que no tuvieron reparos en brindar su valioso tiempo y espacios en sus medios noticiosos para informar a nuestra comunidad sobre los eventos y tareas comunitarias.

Oremos a Dios por el éxito de este proyecto, con Dios adelante las futuras soberanas seguirán fortaleciendo los lazos de amistad y en la ayudad pedagógica que podamos ofrecer a los adolecentes, está el futuro de la niñez salvadoreña. Yo soy un vivo ejemplo de tenacidad, tolerancia, esfuerzo y sé que seré una gran Psicóloga para seguir ayudando a nuestra gente y especialmente a los jóvenes.